Feb

El odontólogo frente a la osteonecrosis de los maxilares asociada al uso de bifosfonatos.

Prof. Dra. Livia Escovich. Mg. Edgardo Hugo López. Prof. Adj Mg. Marisa Hebe Paz
Cátedra de Estomatología. Facultad de Odontología. Universidad Nacional de Rosario.

La osteonecrosis de los maxilares asociada al uso de bifosfonatos (OMBF) se ha convertido en los últimos años en una patología frecuente e importante en pacientes con enfermedades sistémicas óseas. La OMBF suele identificarse generalmente en pacientes que recibieron o están recibiendo tratamiento con bifosfonatos intravenosos para las metástasis óseas del cáncer y menos frecuentemente, con la utilización de la droga por vía oral para el tratamiento de la osteopenia.

Clínicamente se observa la presencia de una o varias lesiones ulceradas en la mucosa de los procesos alveolares con exposición del hueso maxilar o mandibular de aspecto necrótico. Pueden aparecer de forma espontánea o tras un antecedente de cirugía dental (especialmente exodoncias o colocación de implantes) con ausencia de cicatrización durante un periodo de al menos 6 semanas. El riesgo de desarrollar una OMBF cuando la vía utilizada es intravenosa es alto (1 caso cada 1000 pacientes en tratamiento) mientras que con el uso de bifosfonatos orales parece ser bajo (menor de 1 caso por cada 10000-100000 pacientes en tratamiento). Sin embargo, puesto que el riesgo está relacionado con la dosis acumulada, la incidencia puede ser mayor en un futuro, al aumentar la población con osteoporosis y con exposiciones prolongadas a bifosfonatos.

Se considera que los factores de riesgo que hay que tener en cuenta para el desarrollo de la OMBF, son la vía de administración intravenosa, la potencia del bifosfonatos, la dosis acumulada, la enfermedad periodontal, la presencia de diabetes, el tratamiento con corticoides y las extracciones dentales o la colocación de implantes dentales oseointegrados. Los diferentes especialistas (oncólogos, hematólogos, ginecólogos, urólogos, etc.) deberían informar de los riesgos de OMBF al paciente y a su entorno, y la importancia del mantenimiento de la salud bucal con relación al tratamiento. Además, solicitar una valoración del paciente por parte del especialista en cirugía oral máxilo facial o del odontólogo o estomatólogo, antes del inicio del tratamiento.

El odontólogo deberá interrogar a su paciente si está medicado con bifosfonatos, incluso tener en cuenta que a veces éste ignora qué drogas toma, solo saben que es un “preventivo de los huesos”. En los casos detectados, se debe investigar la existencia de focos infecciosos, tanto dentoalveolares como periodontales presentes, y proceder a su inmediato tratamiento. Si se precisara la realización de exodoncias, deberá saber qué tiempo, dosis y vías de administración utiliza, a los fines de considerar la oportunidad de efectuarlas, siempre previa información al paciente y firma de un consentimiento informado. Los pacientes que van a recibir tratamiento por vía endovenosa y se le realizan exodoncias, deberá esperar un tiempo prudencial (15-20 días) entre ella y la primera administración del bifosfonato. Es indispensable la eliminación de factores de riesgo para la prevención de esta patología.

Debido al escaso nivel de evidencia disponible, las recomendaciones referentes a la administración oral de estas drogas deberán ser actualizadas constantemente.