Día de la Odontología Latinoamericana
Cada 3 de octubre se celebra el trabajo de los profesionales de la odontología, en países como Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Es que un 3 de octubre, pero en 1917, se conformó la Federación Odontológica Latinoamericana (FOLA) en Santiago de Chile, cuando unos profesionales se reunieron para debatir algunos aspectos claves relacionados con la profesión.
En 1925, casi una década después, en el segundo Congreso de FOLA realizado en la ciudad de Buenos Aires, el delegado argentino, el doctor Raúl Loustalán, fue quien propuso que el 3 de octubre sea el día oficial para celebrar el día de la odontología latinoamericana. Así nació el Día del Odontólogo.
Para ese entonces en nuestro país la profesión tenía un importante desarrollo a través de instituciones científicas enfocadas en la actualización de técnicas, formando a los colegas en investigación y tratamientos de avanzada. Esa creciente actividad tuvo su ordenamiento en las provincias, que tienen para sí el control de la salud la educación la justicia.
Para el control del ejercicio de las profesiones liberales, se implementaron los Colegios Profesionales para el resguardo de la actividad con la correcta actualización de técnica y conocimientos, para beneficio de la comunidad
En el año 50 se crean con fuerza de ley los primeros colegios profesionales, una propuesta innovadora para descentralizar la actividad del estado y poner ciertas áreas en manos de los especialistas, con la finalidad de ordenar el ejercicio de la profesión incorporando los Tribunales de Ética para desarrollar la actividad siempre en resguardo de la salud de la población y de las técnicas con fundamentación científica.
Desde ese momento los Colegios se organizan democráticamente, procediendo a la elección de sus autoridades por parte de los mismos profesionales sin injerencias ajenas, y van desarrollando líneas de trabajo que se sostienen en el tiempo más allá de los sucesivos cambios en las gobernaciones.
Entonces el control del ejercicio está depositado en los colegios profesionales y son sus pares los que evalúan el correcto accionar tanto sea en la actividad en forma privada en forma pública en la docencia en la investigación o en la dirección técnica de control de insumos o medicamentos
Después de muchos años y con el advenimiento de leyes como la N° 23.661, que crea el Sistema Nacional del Seguro de Salud (SNSS), con los alcances de un “seguro social”, con la finalidad de “procurar el pleno goce del derecho a la salud para todos los habitantes del país sin discriminación social, económica, cultural o geográfica”, y más adelante se agrega la ley N°26.682 de empresas de medicina prepaga, se comienza a visibilizar la importante actividad de agremiaciones de odontólogos que han buscado brindar su esencial servicio de salud con su correcto ejercicio, dentro de un marco regulatorio que en vez de pretender la mejora en la calidad de servicio, derivó en sólo mercantilismo, siendo que en la actualidad se plantean serias dificultades para sostener los costos de tratamientos que garanticen la calidad de la atención.
Esa realidad es la que tiene principal atención por parte de los Colegios de Odontólogos y requiere del acompañamiento de la sociedad en la necesidad y resguardo a su derecho a la salud.
La situación actual de la profesión está atravesando los momentos más difíciles, debido a los excesivos aumentos de sus insumos y costos, y a los bajos incrementos en el pago de las prestaciones de parte de las obras sociales. Es necesario dar solución de inmediato, muchos profesionales comenzaron a decidir dejar de trabajar con las obras sociales para hacerlo de manera independiente, no permitiendo que el mal pago dañe la calidad del servicio, reclamando se respete al derecho de atenderse con dignidad, sea el sector de salud que tenga cada individuo, en cada subsector que ocasionalmente deba atenderse, la atención es una sola.
En el mes que festejamos a la odontología, sumamos nuestro esfuerzo para el bien de la comunidad, del prestigio de la profesión, y de los profesionales que la ejercen.
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